jueves, 24 de noviembre de 2011

La paradoja del endeudamiento


Al igual que un individuo puede caer en la trampa de la deuda de las tarjetas de crédito, un país también puede caer en la trampa de la deuda.

La motivación que me lleva a escribir este artículo es el deseo de aclarar que esta es una crisis de endeudamiento, casi global. Existen otras causas concomitantes, por supuesto, como sucede siempre en la economía, que está influenciada por muchas variables. Sin embargo, una variable se destaca como la principal causa de la crisis actual: es el endeudamiento público y privado.

Esta no es una crisis de desigualdad, o inmobiliaria solamente. Se trata de una crisis de fin de ciclo, porque hemos llegado a los límites del endeudamiento.

A la hora de endeudarse, un individuo tiene el límite en sus ingresos. Ya sea salario, renta o patrimonio liquidable. Un Banco puede apalancarse hasta un límite en que la volatilidad de sus apuestas pueda hacer caer el castillo de naipes que ha montado (como le pasó a Lehman Brothers, que poco antes de quebrar tenía un apalancamiento de 22. Había contraído una deuda veintidós veces mayor que su capital)

Un país tiene el límite de endeudamiento en la confianza y su crecimiento económico. Si ambos fallan no puede endeudarse más. Su último recurso será la imprimir dinero creando inflación, si es que tiene soberanía monetaria, que no es el caso de Grecia, por ejemplo.

Estamos frente a la paradoja del endeudamiento. Una paradoja se da cuando existe una contradicción. Se nos pide austeridad y al mismo que consumamos para mantener la economía (para que no se dé la conocida paradoja del ahorro). Los bancos piden confianza cuando son ellos los primeros desconfiados a la hora de prestar. La crisis que se inició en el 2007 en Estados Unidos es de endeudamiento, y se pretende resolverla ¡con más endeudamiento!

No sólo existen contradicciones nacionales, también trascienden las fronteras como sucede con Grecia, al deber mucho dinero a los bancos franceses y alemanes, y los que tienen ahora un gran problema son precisamente esos bancos.

En 1947, la revista Time le atribuía a Keynes la idea de la paradoja del endeudamiento “Before his death, Lord Keynes had spoken his mind about those sterling debts: “If you owe your bank manager a thousand pounds, you are at his mercy. If you owe him a million pounds, he is at your mercy”.

Una derivación de esa frase dice “If you owe the bank thousands (una cantidad pequeña, en dólares americanos, por ejemplo), then the bank owns you. If you owe the bank millions, then you own the bank.”, y se le atribuye a Donald Trump, el magnate inmobiliario, cuando tenía problemas de liquidez.

Si eso es verdad en lo personal, también es verdad como país, de forma agregada. Un deudor como Grecia llega a un momento de austeridad en el que quedan pocas opciones y por tanto, poco se pierde por no pagar. Ese es el momento peligroso al que nos estamos acercando, al impago de las dudas nacionales.

Estamos viviendo varias contradicciones financieras. Por un lado el sentido común nos dice que debemos desear que Grecia no llegue a la quiebra, pero por otro lado vemos cómo los mercados apuestan su dinero (y mucho) a que lo haga (es una profecía que se cumple a sí misma).

Como lo escribe Alan Greenspan, en su libro (The Age of Turbulence, 2007):

“Es difícil juzgar cuán problemático puede llegar a ser el incremento del endeudamiento a largo plazo. Como la aversión al riesgo es innata e invariable (en el ser humano), el deseo de aumentar el apalancamiento a lo largo de las generaciones (principalmente de banqueros), refleja más la mejora del sector financiero en su flexibilidad, que consigue que se incremente el apalancamiento sin incrementar el riesgo. Al menos hasta un cierto nivel”.

La traducción y los paréntesis insertados son míos, y pongo paréntesis para que se entienda el contexto, por tanto, lo que he traducido es una interpretación subjetiva del texto del autor.

Mi interpretación es que Greenspan se deja llevar por la ideología del mercado en equilibrio a largo plazo. Además fija la aversión al riesgo, para destacar la supuesta “flexibilidad” del sector financiero. Dos supuestos en cuestión en esta crisis, dado que el largo plazo ya nos ha alcanzado.

La supuesta flexibilidad del sistema es la globalización de la banca, y ha servido para privatizar ganancias y hacer públicas las pérdidas.

Greenspan, el que fuera reverenciado gobernador de la reserva federal americana durante 17 años, ve en su libro como normal esta situación. Él la atribuye a la innovación de los mercados financieros y a su internacionalización. Los Bancos se han sentido cómodos con un altísimo apalancamiento de su capital.

“En los años posteriores a la guerra civil americana se percibía que con 2/5 de capital sobre lo prestado se estaba cómodo, por debajo de ese parámetro era una situación de riesgo. Hoy en día nuestros banqueros se sienten cómodos con un capital propio del 10% por cada 100 que se presta” (pág. 360 del referido libro).

De nuevo la ideología de que el “mercado libre se ajusta solo a largo plazo” le hace pensar que esta tendencia no es problemática. Y sí es grave, porque no se corrige solo con los mecanismos del mercado. El sector financiero no se ha autorregulado.

Greenspan atribuye el aumento del endeudamiento “a un incremento masivo de tecnología, infraestructura y de seres humanos con más inclinación al riesgo”.

Que se lo digan a los islandeses, que están sufriendo la situación que sus banqueros crearon. Los tres mayores bancos privados se endeudaron 11 veces el PIB de Islandia.

Eso no es progreso, es insensatez, y sobre todo falta de regulación de los poderes públicos. Islandia podía tener toda la tecnología y la infraestructura que quisiera, ejecutivos con “testosterona” suficiente, y muchos mercados exteriores donde apalancarse. Pero eso no quita que debe haber legislación que obligue a mantener unas reservas prudentes, y un límite al apalancamiento bancario, interior y exterior.

Los tres mayores bancos de Islandia pusieron el sistema entero en peligro y por ello el Estado tuvo que nacionalizarlos, literalmente nacionalizar las pérdidas de esos bancos. Mientras los ejecutivos y empresarios que crearon la situación volaban con los beneficios, ya que sabían que si hacían grande el “negociado”, serían rescatados (Too big to fail).

A partir de finales del 2007 estamos en un proceso que se puede bautizar como de “desapalancamiento”, que consiste en una acumulación de reservas de los bancos y tratar de curar las heridas de los impagos. Pero otra vez eso es una paradoja. Más reservas, y menos apalancamiento implican que menos crédito de los bancos llega a las empresas, y eso genera más impagos.

La deuda es un arma de doble filo, puede servir para crecer económicamente, pero a partir de un determinado tipo de interés, se convierte en una trampa.

El Eurobono es necesario


¿Qué pasa si se sigue ronda de austeridad, tras ronda de austeridad? Que se gana tiempo, dado que esta crisis va más allá de lo que un solo gobierno puede hacer. Es capital la coordinación Europea.

¿Es posible mantener un sistema económico asimétrico como el Europeo? con una política monetaria casi agotada y 17 sistemas fiscales descoordinados, que dependen del euro. Un mercado único incompleto, que genera 27 mercados de deuda primarios descompensados y secundarios débiles. No, no es viable la situación actual.

Una solución parcial en el horizonte es la creación de Eurobonos, propuesta por la Comisión Europea esta semana.

¿Cómo solucionarían algunos problemas los Eurobonos? Pues darían una señal a los operadores de los mercados de una garantía común. Ya no estaríamos en esta noria de ahora le toca a…Los Estados pequeños no pudieron con la fuerza de los mercados a las primeras de cambio, ahora se trata de Estados grandes y de importancia, en el mercado de deuda soberana, como Italia y España.

La dinámica del negocio es tan grande que están empezando a tocar a la deuda francesa y alemana, que por cierto, ayer no pudo colocar todo el papel. Los Estados de la UE, unidos hacen más fuerza. Además se puede financiar más coordinadamente, con un plan agresivo de financiar con el Eurobonos sólo presupuestos fiscales individuales aprobados, por las autoridades comunitarias.

Esa situación daría paso a un mecanismo de unificar o coordinar las políticas fiscales. Paso necesario para que la Banco Central Europeo pueda actuar más agresivamente. Ya que ahora no puede justificar una actuación, si alguno de los miembros no cumple lo prometido en el terreno fiscal.

España no está pidiendo rescate, pero la dinámica de los mercados es implacable, por lo que hay que hacer algo a corto plazo. A largo plazo, como señala muy bien Donato Fernández, en un artículo previo en CEPADE

http://www.badarkablar.es/?p=9562

“…debe haber un presupuesto común que se nutra con impuestos propios y un gobierno continental”

Los mercados se mueven en dos direcciones y de forma pendular, ya sea hacia la euforia o al pánico. El proyecto Europeo, no pude estar al pairo de que los especuladores quieran ganar, mas o menos dinero, con las contradicciones del euro. Es muy relevante estos días una cita antigua de Soody:

“Si el sistema bancario se convierte en un rival del gobierno suficientemente poderoso para cambiar las formas de gobierno…Un sistema monetario honesto es la única alternativa”. Frederick Soddy, Ganador del premio Nobel (1921) autor de “Wealth, virtual Wealth & Debt”

En situación de pánico de mercado, es necesario que las autoridades muestren seriedad, con una distribución del riesgo común, europeo, y un aumento de las garantías con los Eurobonos. Mucho es lo que se debe hacer, y rápido, para restaurar la frágil confianza.

jueves, 14 de mayo de 2009

Secuencia de la recuperación



Exocert.com

 

La salida de la crisis será desesperantemente lenta. Habrá un proceso con equívocos y cambios.

 

A riesgo de equivocarme, adelanto lo que creo que pasará por etapas.

 

Primera etapa: Señales de riesgo asumido

 

El primer signo es el de asumir riesgos y como en un artículo previo de Badarkablar puse, el petróleo será el primero y ya está dando los primeros signos.  El 12 de Mayo el rotativo Financial Times refleja la subida por encima de los 60 dólares, partiendo de los 32 dólares de Febrero estamos ante un cambio notable. (Leer noticia)

 

Lo segundo es una recuperación en la Bolsa, de los valores que tienen beneficios y luego de los más castigados en las sobreventas del pánico. La bolsa se recuperará antes, siempre ha sido así, pero ¡cuidado! en la crisis del 29 las fortunas no se perdieron ese año sólo, si no en falsas “recuperaciones” posteriores.

 

Segunda etapa: Señales de producción

 

Cuando los inventarios en las fábricas y almacenes  se vacíen, recién veremos una recuperación en la producción, el aumento del crédito, Pero si eso es positivo, no significa tampoco que volveremos a la situación precedente del 2007.


Tercera etapa: Señales de consumo

 

La psicología es importante en la economía, en especial en el lado de la demanda. En esta tercera etapa la demanda empieza a recuperarse. Pero no todo en economía es psicología. Debe de haber un equilibrio con la producción, que más tiene que ver con la ingeniería y la optimización de las matemáticas, que la psicología.

Recordemos que se ha deteriorado mucho el consumo y la propensión a consumir. Esto tarda en reconstituirse, y más en este caso, en que veníamos de récords de consumo y es necesario señalar que la crisis actual es de las más fuertes que hemos vivido.


Cuarta etapa: Signos de empleo


El problema del empleo tendrá su retraso lamentable por lo que no se pueden lanzar las campanas al vuelo, en cuanto suba la bolsa con fuerza. Se habla recién del 2010 como posible para la recuperación del empleo. En esta crisis en España se ha demostrado una grave asimetría; que es muy fácil destruir empleo y muy complicado crearlo.

 

Finalmente señalar que la economía es muy compleja y tozuda, en sus datos y dinámicas, además no pensemos que tras estas cuatro etapas volveremos a la situación anterior, por poner sólo un ejemplo, los precios de los pisos en España como los vimos en el 2007, no los volveremos a ver en mucho tiempo.

martes, 5 de mayo de 2009

El tamaño de un país y la crisis





Mapa del mundo para el IDH de los diferentes Estados, según el Informe 2007/2008

 

¿Influye el tamaño de un país en esta crisis? En principio parece que no tiene por qué. Pero si miramos más detenidamente hay varios países pequeños que tienen serios problemas económicos en esta crisis, como son: Islandia, los países del báltico (Lituania, Letonia y Estonia), Hungría, Ucrania e Islandia han pedido apoyo del FMI y dentro de la Unión Europea Irlanda tiene serios problemas.

La respuesta simple sería que hay una diferencia en contra para los países pequeños. El no tener un mercado amplio o una divisa fuerte como el euro. De hecho Islandia está pidiendo entrar en el euro para paliar los problemas de tipo de cambio que ha tenido y hacer su deuda menos costosa.

La respuesta compleja está en el buen gobierno, la crisis se ha cebado más, en los países que han gestionado mal su sistema financiero, independientemente del tamaño de su territorio. El ejemplo más chocante es el del Reino Unido, que en palabras del director gerente del Fondo Monetario Internacional, Dominique Strauss-Kahn afirmó en una entrevista a la BBC que:  “…incluso que no era inconcebible que Gran Bretaña pueda requerir ayuda algún día

Como ya se ha mencionado, una de las desventajas claras de un país pequeño es un mercado interno limitado, lo que implica también ahorro nacional limitado, que se traduce en inversión nacional limitada. El tipo de cambio está sujeto a las reglas de un mercado global, que premia la profundidad del mercado de divisas y la frecuencia de la cotización, por lo que eso implica problemas en una crisis, para un país pequeño, que quiera mantener una determinada cotización, y si se tiene que defender a solas en medio de un clima adverso, como ha sido el caso de Islandia.

El empleo tampoco parece tener una buena correlación con el tamaño de un país, como por ejemplo muestran las estadísticas, España, que no es un país pequeño tiene la tasa más alta de desempleo de la Unión Europea, con un 17,4%. Los especialistas en el mercado de trabajo, explican esa circunstancia en el colapso que vive el sector de la construcción, además de que el turismo ha decaído por la crisis. El desempleo es también alto en los países bálticos, que no son parte de la eurozona.

En Letonia el desempleo está en el 16,1%, 15,5% en Lituania y un 11% en Estonia. Sin embargo, un país “pequeño”, pero muy abierto al mundo como Holanda tiene un 2,8% de desempleo. Rumania, Bulgaria y Grecia han visto también sus tasas de desempleo subir rápido con esta crisis.

En principio un país pequeño, tiene aparentemente la ventaja de ser más “gobernable”, casi como reminiscencia de una primitiva democracia griega, en la que el gobernante estaba cerca del gobernado. Un país pequeño, siempre ha despertado por eso cierta simpatía. El 6 de abril de 2008, el renombrado periodista británico John Carlin publicó en El País el artículo. “La buena vida”. Un reportaje especial sobre Islandia con el se podía pensar que Islandia, con pocos recursos más allá del abundante pescado y de la energía doméstica de origen geotérmico, era un auténtico Edén sobre la Tierra. En términos sociales Islandia apenas contaba con 1% de desempleo y una distribución del ingreso, que medida por el índice Gini, fue de 25, superada mundialmente solo por Dinamarca con 23.5 y empatada con Suecia.

Pero en eso llegó lo más duro de la crisis y levantó las alfombras donde se escondían las malas noticias. Algo se ocultaba, algo estaba podrido en…Islandia y era precisamente la deuda contraída por este pequeño país. El principal problema de la economía islandesa era el persistente déficit en cuenta corriente que alcanzo el 25.4% del PIB en el 2006 y 15.6% en el 2007, los cuales eran financiados por la cuenta de capital. Y un segundo problema constituido por un sistema financiero con tres grandes bancos privados cuyos activos eran equivalentes al 1.000% del PIB y una mega-deuda externa, rondando los 550% del PIB; dichos bancos crecieron, sin una adecuada base patrimonial, sin casi control, captando  recursos  con las mejores tecnologías en el exterior, con altas tasas de interés  y también con el negocio del “carrytrade”.

El reportaje de Robert Jackson publicado en el diario económico Financial Times el 14 de noviembre del 2008, está en las antípodas del de John Carlin: es la crónica de un país arrasado por la penosa gestión de su gobierno y autoridades bancarias y por la codicia de sus bancos y la sensación de la pérdida de la riqueza desbordante e infinita que se les había hecho creer que tenían, a sus esforzados ciudadanos.

Durante los últimos diez años, la economía de Islandia había crecido en promedio un 4 por ciento anual. En el 2004 el salto fue de 7,7 por ciento. Parece una situación ideal, pero ese crecimiento del PIB era una ilusión. Según (Reuters) - El ex primer ministro de Islandia, Geir Haarde, dijo, que el costo total de la crisis bancaria en su país alcanzaría 1,1 billones de coronas islandesas (9.400 millones de dólares), o un 85 por ciento del producto interno bruto (PIB) del 2007.

Estas reflexiones nos pueden enseñan dos extremos, si nos inventamos dos países teóricos, uno al que se van agregando cualidades y a otro al que se le acumulan los errores de gobierno. Con este abanico de extremos podemos ver una explicación clara de que no es el tamaño de país lo que importa necesariamente, sino la gestión económica.

Así definimos, país "A" el extremo ideal y país "Z" el extremo del caos. Cuando nos referimos a ideal, es respecto a un país con condiciones ideales parea crecer. Estas convenciones están basadas en la obra de (Barro y Xavier Sala-i-Martin, “Economic Growth, Editorial Mc Graw-Hill, 1995) sobre el crecimiento económico. Los autores nos presentan una situación, en donde las posibilidades de crecimiento no son ilimitadas, por el contrario están muy condicionadas. Así definen a los países de los extremos: A, País Ideal: renta inicial alta, nivel educativo alto[1], expectativa de vida prolongada, apertura comercial. Cierta calidad en los bienes y servicios públicos, población viviendo en zona templada, con recursos naturales, y tierra productiva. País con costa, o acceso a la costa vía ríos navegables. En lo que se refiere a la política económica un país con políticas macroeconómicas adecuadas, sin corrupción, estructuras de mercados competitivas, instituciones democráticas que garanticen las condiciones de estabilidad y de competencia, además de redistribución de la renta. Infraestructuras de transportes de capital, privado, publico y humano. Población que esté cerca de los centros mundiales de comercio como por ejemplo, Nueva York, Ámsterdam o Tokio.

País caótico ”Z”: renta inicial baja, nivel educativo bajo, medido, por ejemplo, por los años medios de secundaria cursados, expectativa de vida limitada, etc. Esta clasificación es amplia[2] y, además, puede recoger los criterios recogidos en el índice IDH de las Naciones Unidas. En lo que se refiere a la política económica interna: estructuras de mercados poco competitivas, políticas macroeconómicas inadecuadas y administración burocratizada, corrupción, proteccionismo comercial, mala calidad en los bienes, y servicios públicos, pocos recursos naturales, y tierra poco productiva. País mediterráneo, con la población viviendo lejos de la costa o de ríos navegables, lejos de los centros comerciales mundiales. Grandes porcentajes de su población viviendo en los trópicos, y que sufre enfermedades tropicales endémicas.

Entre esos dos extremos teóricos se moverían los 198 países del mundo en el 2009 y para mi es esencial el papel del Estado en esos países, independientemente de su tamaño. La gestión política cuenta  mucho. “El deber ser”, ha primado en la visión de los políticos. Lo que debe ser y hacer el Estado desde un punto de vista voluntarista. No “lo que es”, en fin, la realidad económica.

La experiencia acumulada le hace determinar a (Tanzi, The Demise of the Nation State? “, IMF Working Paper WP/98/120, del departamento fiscal del FMI, Agosto de 1998), las siguientes características ideales para una buena gestión política: 


           La rentabilidad debe ser el criterio fundamental en la mayoría de las decisiones sobre la inversión

 

           Las actividades consideradas socialmente beneficiosas deberán ser financiadas por el Estado

 

           El Estado debe dejar de hacer actividades secundarias, o si no es el caso, que limite sus actividades respecto a dichas actividades

 

           El Estado debe de ser capaz de establecer las reglas del juego, movilizar ingresos para financiar sus actividades e invertir estos ingresos de forma productiva

 

           Debe hacer cumplir los contratos, la propiedad privada y producir los llamados bienes públicos

 

Para ello el Estado y las administraciones públicas necesitan un conjunto de normas racionalizadas, que dejen escaso margen para la interpretación, o la discrecionalidad.

 

           Desde el punto de vista institucional se deben crear y desarrollar instituciones eficaces, y programas de gasto adecuado, a costes razonables, incluidas redes básicas de seguridad social para desempleados, enfermos y ancianos

 

           Los ingresos generados por los impuestos, no deben imponer una carga excesiva al sector privado, como el volumen de impuestos recaudados y su nivel, depende del grado de desarrollo de un país, la eficiencia en los sistemas tributarios, y administrativos

 

Como se ve son criterios muy razonables, que con esta crisis, por lo menos aumentan en dos, desde mi punto de vista. Primero no endeudarse excesivamente fuera del país como el caso de Islandia nos enseña y en segundo lugar, tener un sistema financiero conservador, anticíclico para evitar la debacle financiera que estamos presenciando en los países de modelo financiero anglosajón.


[1] Este criterio puede ser cuantificado por los años medios de secundaria cursados, si existieran mejores estadísticas se podría incluir criterios de calidad, notas, abandono, fracaso escolar, comparaciones internacionales, etc.

 

[2] Desde el punto de vista político existe un libro “Instituciones políticas” de Josep M. Colomer que analiza la dificultad de un país pequeño de salir adelante si es racialmente heterogéneo, económicamente pobre y altamente desigual.

 

sábado, 2 de mayo de 2009

The Spanish Contribution to the International Banking System



Jaime Caruana, former governor the Bank of Spain, has been named general manager of the (BIS) acronym that responds to "Bank for International Settlements." He will work in Basle in the organism for Central Banks, starting in this April, after leaving his position in the IMF.

I believe that this appointment is very significant, in honor to the work carried out by the Bank of Spain, and their different governors. While other central banks have serious problems with their national banks, Spain has won international prestige for having managed the bank regulation well. The Spanish contribution, primarily by means of public servants, should, however, also be of ideas.

As the months go by, it becomes more and more evident that the banks have a great responsibility in this crisis, even more than the national authorities, for not containing the risks by means of clear rules and the international entities for not avoiding the infection.

Basically the Spanish ideas are two; the contracyclical measures and the conservative provisions for insolvencies. These measures were not understood or they were seen as exaggerated, in the rest of Europe. Concretely, the words of the ex-governor Luis Ángel Rojo himself, summarized the situation well: "I exposed them in the European Central Bank [ECB] and they didn't pay me any attention, except France that was doubting it. They thought that they were excessive, that things were not so bad as to adopt so tough measures, And well, there are the results". The full article in spanish is in:  http://www.elpais.com/articulo/economia/Greenspan/FMI/BCE/han/funcionado/bien/elpepueco/20081019elpepieco_6/Tes

Aside of the problems of CCM Caja de Ahorros (a public regional lending institution) the spanish banking system is resisting well this long crisis.

The BIS in the past warned in advance of the systemic risks in which the banks were incurring (later well-known "subprime" loans).  Therefore Caruana and his Spanish experience, together with his contacts in the IMF can be perfectly appropriate for the position, and this way achieve influence.

The ex-governor of the Bank of Spain between 1992 and 2001, Luis Ángel Rojo, is usually recognized for the merits of having introduced the pattern for supervision and control along with his colleagues from the Spanish Central Bank over the years. The measures applied are: anticyclical provisions that were finally called statistical provisions; in opposition to that, the Spanish banks could invest in mechanisms that accumulated indebtedness and were located outside of balance, as the SIV or the "conduits." As for example the British banks. Thanks to these preemptive measures, the Spanish banks avoided being significantly exposed to the international toxic assets that have originated the subprime crisis.

Also the prestigious British magazine The Economist exalted the virtues of the Spanish pattern affirming that: "very few regulating entities emerge of the crisis with a good image: the North American didn't see the poison of the subprimes; the German didn't notice the gigantic assumptions of risks outside of balance of some entities; the Swiss didn't detect the chancy investments of UBS and Credit Suisse, and the Briton didn't  detect  the crisis of Northern Rock until the savers panicked. In Madrid, on the other hand, a sensation of satisfaction prevails, thanks to clear policies, fixed in the last years by the regulating entity: to hinder the distribution of risky products outside of balance without provisions and the anticyclical endowments that demand  that provisions to be made for part of the debts although they are not default".

The paradox that exists now, is that the international regulatory scheme is against these anticyclical provisions. For that reason, adds The Economist, "the other regulating entities are now beginning to notice what the Bank of Spain is doing", it warns that "it would be ironic that Spain was forced to change its melody exactly when other countries begin to hum it." The Bank of Spain requested, a redefinition of the international regulatory scheme, but still without success.

In Spain many ideas exist, as well as brilliant men to spread them. What sometimes lacks, is selling them sufficiently well. 

martes, 24 de marzo de 2009

Too big to fall



"To big to fail", those they were the words of Bernanke, Governor of the Federal Reserve, in the declaration before the committee of finances of the Congress of the United States on February 10, to justify why the big banks must be helped.

The theory that a company is too big to go bankrupt is very dangerous, since it motivates the manager on duty to persue growth in an unconscious way, with mergers and acquisitions in order to obtain the highly desired immunity. Has the escape forward put an end to the problems of the English bank HBOS? This is not new, in 1984 eleven banks were deemed "too big to fail (TBTF)" which made the agencies value the funds of those banks well and to degrade those that were not on the list. What kind of discipline can be expected from those on the list, if you say to a great bank or its investors that it does not matter how they do, because the government will save them on behalf of the citizens.

Some banks are in that situation, being too big to "allow them to fall"; Citigroup and probably Bank of America, and in Europe clearly the HBOS, now collapsing Lloyds that was OK before the merger.

Why are there laws to avoid collusion and monopoly in all sectors, but not in the banking sector? As for the factories and the industry it is clear that the State has intervened to dissolve groups like Standard Oil, ATT, or Kodak, and forced the latter to license its technology. Why do you not divide the banks, or the insurance companies like AIG, before they reach an uncontrollable complexity. How it is possible that a company like AIG has become engaged in so many problems as to lose 99,300 million USD during 2008?

Economic theory teaches us that a monopoly can increase the price of the product freely and restrict the quantity below what would be efficient. We should be aware that this would be, indeed, a game of free market, but one very inefficient.

In the case of the oligopolies, which is the case of the banks, the fact that they are few, makes the decisions they take, depend and affect the decisions taken by the others, i.e. a strategic behavior exists. Summarizing, a cooperative or collusive oligopoly: the companies agree and they act as if they were a sole monopoly.

In the case of the rescue in 1998 of the "Long-Term Capital Management" fund by the FED, the managers and executives received too generous compensations, which created a precedent in allowing the managers of the money to take irresponsible risks. A very illustrative book of what we are going through is "Too Big To Fail" The Hazards of Bank Bailouts of Gary H. Stern and Rum J. Feldman, Brookings Institution Press 2004.

In this crisis, what has failed is the regulation, many market mechanisms have also failed, but others are still there. As an example can be mentioned that the price of AIG has passed from a maximum of 49.15 USD on the 2/5/2008 to around 49 cents in these days. In spite of the losses of almost 100,000 million USD and the present quotation of only some cents, the managers continue. Why are those inapt managers accepted these days, when earlier they were not able to guide their institutions wisely?

miércoles, 18 de marzo de 2009

En reconocimiento del optimismo






Bridgeman Art Library

 

En la crisis que estamos metidos, con su profundidad y la incertidumbre de su suelo, ser optimista parece insensato. Sin embargo, un empresario debe ser optimista, para llevar a cabo su sueño. Es más, la empresa es una idea que no muere, que sigue teniendo fuerza, y en las crisis más que nunca es la hora de la evolución, es la hora de la empresa. No de cualquier empresa, las empresas que sobreviven a crisis como estas son las fuertes y las que deben innovar. Es más, hay empresas que van bien, pero no parece políticamente correcto hablar de lo que va bien, de lo que está cambiando, de la innovación.

 

La verdad es que nos guste o no, vivimos en una sociedad en donde existe lo que Schumpeter llamaba la “destrucción creativa”, pero que dicha así, parece un 50% destrucción y otro 50% creación. Además parece un esquema de suma cero. Y la realidad es que la destrucción suele ser menor que la creación. La prueba de que no es una suma cero, la tenemos en una mayor producción de bienes, y por lo tanto, más necesidades cubiertas.

 

Para abstraernos de la realidad, imaginemos una Web a 100 megas de velocidad real, con imágenes que se puedan desplazar o ampliar. Una televisión bajo demanda (Hulu, Netflix, Itunes, entre otras), una radio bajo demanda (TWiT, Lastfm, entre otras), coches eléctricos (Tesla, por ejemplo), paredes con pantallas táctiles con las que nos podamos comunicar con medio mundo.

 

Parece ciencia ficción, pero son realidades de hoy -que si, son caras- pero con la crisis, la obsolescencia y la elasticidad cruzada de la demanda, que nos dice que la cantidad de cualquier bien depende de los precios de sus sustitutos y complementarios. Por tanto estamos en una época de revisión de precios… y salarios, en donde la sensibilidad de la cantidad demandada de un bien particular es relevante a los precios de sus sustitutos y complementarios. La innovación terminará, con el tiempo, bajando precios, ya sea por la obsolescencia, las economías de escala, la sensibilidad de la elasticidad de la demanda, la globalización, o por una combinación de todas esas variables.

 

Cuando pase la actual recesión, alguna de esas tecnologías innovadoras estará entre las ganadoras. En las crisis pasadas han nacido empresas como Microsoft, Kodak o Revlon, que hoy nos parecen “de toda la vida”. La innovación está moviendo el mundo muy rápido, basta con pensar que Google, apenas tiene poco más de diez años.

 

Hemos tenido crisis económicas de distinta “profundidad” en los años 80-82, la del 92, la tecnológica del 2000, pero esta parece más seria, esperemos que no lleguemos a compararla con la del 29. No se me debe interpretar mal, cuando me refiero al optimismo, no soy ingenuo. El cambio es doloroso. Cuando señalo la bajada de precios, estoy pensando también en salarios y despidos.

 

La destrucción de lo caro e inútil, es muy complicada, dado que existen muchos intereses cruzados de por medio, y de hecho el cambio, a veces, parece un proceso ciego.

 

El cambio no es un círculo, en el cual estábamos, y luego regresamos. Al terminar la crisis no terminaremos donde estábamos. El cambio es más una espiral, destructiva que baja ahora. Luego subirá, fabricando nuevos bienes y servicios dirigida por otro “vector director” (si se me permite la analogía con las matemáticas) un vector desconocido ahora.

 

Existen pocas razones para ser optimista en una crisis, pero el cambio es inexorable. Un ejemplo, el teléfono que ya ha cumplido más de cien años, sigue evolucionando y cayendo en precio al tiempo que aumenta en prestaciones. En el tercer mundo es donde más se notará su impacto. Millones que ahora acceden al móvil en el tercer mundo, no tenían un ordenador, y empiezan a utilizar el móvil con aplicaciones que eran de ordenador, en el pasado reciente. Este es sólo un ejemplo, de una fuerza de cambio muy importante, que nos traerá negocios impensables ahora.

 

Alex Rovira sintetizaba muy bien la actitud que se debe tener frente a esta crisis, ya que el cambio de mentalidad es lo fundamental, concretamente escribía el 20 del Abril del 2008 en el diario El País “…cada uno de nosotros debe irremediablemente vencerse a sí mismo, superando cualquier tipo de miedo y trascendiendo el egoísmo y el egocentrismo, es decir nuestra ignorancia e inconsciencia”.