martes, 12 de junio de 2012

Quo vadis Europe


The image above is the current Greek currency, with the rape of Europe as a symbol in the center. It may represent the situation we are living now. The role of Zeus, obviously played by the financial markets.

Economy is based on incentives and the monetary system of the Euro has created positive signals and perverse…disincentives.

The signals were clear when we had years of pleanty, the credit was cheap and easy. Now that we have lean years, we have to pay the debt at accelerated austerity. That is the true test for the Euro, not when it was created and everything was fine.

In economics, applicability in time is critical. For the Spanish economy the clock is ticking. We know markets, when the authorities intervene. Everything is slow, specialy considering the sharply divided decision making process in Europe. The dynamics in recent months, from the bankruptcy of Greece have demonstrated the serious lack of coordination of European authorities. The challenges now are in Grece, Spain and Italy, who try to dress the naked emperor.

The EU monetary union is imperfect. The partners are very different and without a coordinated common fiscal policy. A common Treasury is necessary. An effective EU budget is necessary, not the current which is just 2% GDP of the European Union.

We need a European recovery plan to deal with this crisis, austerity must be for unproductive expenditures, and…more public spending…yes, and investment in items that generate macroeconomic growth. It makes no sense to transfer monetary sovereignty if the result is not a more efficient monetary policy.

The European project has been pushed by diferent crisis, with …moldering problems, and a "tailored" plan for every powerful country such as Germany, England or France. That is far from effective for all the union. The EU as a whole has a trade surplus, and an average debt lower than the United States. If so why make so much suffering to the periphery of the Eurozone?

Perhaps an example from another union could clarify the situation. If Greece was California ...and the rest of the United States demanded extreme austerity eliminating the possibility of growth, the result will be a depress California. Also if the markets impose usurious interest rates. California -with any party in power- would have to declare bankruptcy. Over all, many ousiders would ask “a solution” by proposing that the state leave the "dollar zone". That is pathetic! Well, that is happening now with Greece and the Euro system.

The monetary system of the Euro is poorly designed. It was put together with the convenience of a "Europe à la carte" for each state. National powers remaind, uncoordinated, e.g. the ability to diverge in borrowing or spending among members. The welfare system is specific to each nation.

From the six countries signed the Treaty of Rome to the current 27, 17 share the euro. When it was decided that there should be a single currency, and a single central bank, the politicians "forgot" to desing mechanisms to converge.

Do not forget that the Greek rescue has also been the rescue of German banks. Germans were also the main beneficiaries of how the system is wonking on debt, receiving inflows of capital and real interest rates that are negative.You can´t go the easy way allways, only develop polices thar are "politically possible" in Europe and let the fiscal and debt policies diverge. The economic reality is unforgiven.

The time for patchwork is over, either more Europe is built, which means a joint European budget, a joint debt system, and a welfare system in accordance with the Monetary Union, or the destruction of the Euro an the Europen market is inminet, with a high cost for everyone.

viernes, 1 de junio de 2012

Quo vadis Europa


El símbolo de la moneda griega, con el rapto de Europa en el centro puede representar perfectamente la situación que estamos viviendo. El papel de Zeus, obviamente lo representan los mercados financieros.

La economía está basada en estímulos y el sistema monetario del Euro ha creado incentivos positivos y desincentivos…perversos.

Los incentivos estaban claros cuando teníamos “las vacas gordas”, el crédito era barato y fácil. Ahora que estamos con “vacas flacas” toca pagar los créditos y con una austeridad acelerada. Esa es la prueba verdadera del Euro, no cuando se lanzó y todo estaba bien.

En economía, los tiempos de ajuste son determinantes, y para la economía española el reloj está en su contra. Sabemos que los mecanismos de mercado no son rápidos y cuando intervienen las autoridades atomizadas de Europa, menos. La dinámica de desajustes, formada en los últimos meses, a partir de las suspensión de pagos de Grecia han demostrado la grave descoordinación de las autoridades Europeas, sobre todo la de los países hoy cuestionados (España e Italia) que tratan de vestir al emperador con un traje nuevo…que no existe.

La unión monetaria es imperfecta por decir algo. Es entre socios muy distintos y sin una política fiscal común, y no está coordinada. Una hacienda común es necesaria. Un presupuesto comunitario efectivo es necesario, no como el actual que apenas es un 2% del PIB conjunto. Es necesario un plan Europeo de recuperación para salir de esta crisis, la austeridad debe ser para los gastos improductivos y sí, más gastos e inversiones públicas, en las partidas macroeconómicas que generan crecimiento. No tiene sentido que se ceda soberanía monetaria si no es para que el funcionamiento conjunto sea más eficaz.

El proyecto Europeo se ha hecho a empujones de crisis, con los problemas pudriéndose, y con un “traje a medida” para cada país poderoso, como Alemania, Inglaterra o la misma Francia. Eso está lejos de ser eficaz para el conjunto. La Unión Europea como conjunto tiene superávit comercial, y un endeudamiento medio menor que Estados Unidos. Si es así ¿por qué hacer sufrir tanto a la periferia de la zona Euro? Dejándola en la estacada cuando se trata de que como conjunto, los problemas de la Unión Europea sean menores.

Tal vez con un ejemplo de otra unión se vea mejor la situación. Si Grecia fuera California…y el resto de los Estados Unidos le exigieran una austeridad acelerada que eliminara la posibilidad de crecimiento, su economía se deprimiría aun más. Además si se le impusiera unos tipos de interés usureros, y pagar sus deudas en un tiempo fijo determinado. Lo que sobrevendría, es que al no poder asegurar esas exigencias, California –con cualquier partido en el poder- tendría que declararse en quiebra, por las condiciones que se le impone. Encima la solución que propondrían muchos sería salir de la “zona dólar”. ¡Patético! Verdad, bien eso está pasando ahora con Grecia y el diseño del Euro.

El sistema monetario del Euro está viciado de origen. Es un sistema que se armó con la comodidad de una “Europa a la carta” para cada Estado. De tal manera que cada Estado nacional mantiene importantes poderes soberanos, descoordinados, como la capacidad de endeudarse o la del gasto público divergente entre los miembros. Un sistema de pensiones y bienestar peculiar de cada nación. De los seis países que firmaron el Tratado de Roma a los 27 actuales, 17 comparten el Euro. Cuando se decidió que debía haber una divisa única, el Euro, y un único Banco Central, se les “olvidó” a los políticos de turno algunos elementos económicos fundamentales para que el sistema converja y funcione como es debido.

No hay que olvidar que el rescate griego también ha sido el rescate de los bancos alemanes. También han sido los alemanes los principales beneficiados de cómo está montado el sistema de deuda, ya que reciben capitales y se endeudan a tipos de interés reales negativos.

No se puede ir a lo cómodo, sólo desarrollar lo que es “políticamente posible” en cada momento y dejar que las políticas fiscales y de deuda sean divergentes. La realidad económica no olvida, ya ahora está pasando la factura.

El tiempo de los parches ya ha pasado, ó se construye más Europa, que significa un presupuesto Europeo conjunto, una deuda conjunta, y un sistema de bienestar conjunto en concordancia lógica con la Unión Monetaria, ó se debe abandonar el Euro lo más ordenadamente que sea posible, con un coste altísimo para todos.