En declaraciones al parlamento alemán la canciller alemana dijo:
"La resolución de la crisis de la deuda soberana es parte de un proceso y dicho proceso durará años"
Bien, años tienen los operadores de CDS, bonos y divisas para ¡ganar dinero! Ya que no ve la señora Merkel los incentivos que les da para que jueguen a la baja.
¡Es una apuesta fácil!, sólo ve la señora Merkel los incentivos del déficit fiscal, en el sistema del euro, sin ver los incentivos privados de especular contra el euro.
Descalifica los Eurobonos una vez más, por sancionar una situación asimétrica de déficit fiscales, cuando sería una solución (si se los condiciona a medidas fiscales) y además generarían un mecanismo de convergencia para una Europa que llegaría a una política monetaria y FISCAL común, que evitaría este espectáculo de especulación que se les está regalando a los pocos que pueden hacer dinero con esta crisis.
La señora Merkel ha puesto una analogía a la situación que vivimos, la compara con una maratón que supuestamente los países europeos estarían corriendo (con Grecia ya en la enfermería)
¿Qué sentido tiene la analogía de la carrera de maratón que ella hace, cuando nos deja desfondados a todos los demás en el camino? Las últimas cifras de paro en España así lo demuestran.
Me parece que la Canciller tiene una visión de sufrimiento y sacrificio que no es de este mundo, cuando la economía en esencia es: VENDER.
Si Alemania no vende a sus empobrecidos vecinos, también entrará en razón. Lamentablemente el tiempo corre en nuestra contra.
Además ¿qué sentido tiene correr una maratón sin rivales? No tiene ningún sentido, dejarlos tirados en la primera media hora de carrera. Si se piensa así con ese simplismo es para ganar un argumento, de una virtuosa Alemania, que, sea dicho de paso, tiene un modelo exportador que acumula superávit a costa de sus vecinos.
Sin mercados, Alemania también deja de ser competitiva. Es lamentable que para dar una imagen de “fuerte”, la canciller pase a la historia como la que destruyó el Euro por ahorrar unos centavos.
