martes, 3 de febrero de 2009

Petrocrisis

En esta crisis ¿Qué fue del petróleo?

Escrito por Rene_Peña Blacutt

Noviembre 28, 2008

 

Hace pocos meses la gran noticia era la subida desmesurada del petróleo. Como la necesidad de transporte está tan arraigada en nuestras vidas, estábamos escuchando todo tipo de justificaciones para esa subida… en especial de la oferta, y con ello… llegó la crisis, y ha demostrado la fuerza de la demanda en ese mercado.


Mi objetivo en este artículo es demostrar que existe otro actor, en ese mercado del petróleo, y es el crédito para el apalancamiento de los especuladores.

 

En estos pocos meses el petróleo nos ha mostrado una subida muy llamativa y luego una caída también espectacular ¿qué podemos aprender de esta situación excepcional?

 

Primero; que no debemos hacer caso a los agoreros y exagerados. Ni el petróleo llegó a los 200 dólares, como anunciaba el ministro de petróleo de Irán, Gholamhossein Nozar el 8 de mayo de este año, a la agencia oficial Iraní, IRNA: “Si continúan las condiciones actuales, alcanzar un periodo donde el petróleo se suministre a 200 dólares el barril no es descabellado”. Esa misma semana, cuando el petróleo llegó a los 123 dólares, un informe de Goldman Sachs también consideraba posible que el barril de crudo rebasara la cota de los 200 dólares. Recordemos que llegó a los 147 dólares y ahora esta alrededor de los 50 dólares. Si no debemos creer las exageraciones al alza, pero tampoco debemos creer que llegará a los 20 dólares del 2001.

 

Lo segundo que se debe aprender es que se suelen hacer afirmaciones indemostrables, como que el petróleo se está acabando, y por eso subía tanto, ya que estamos en un supuesto “cénit de producción de petróleo” o como se ha bautizado en inglés “peak oil” como lo han difundido, entre otros M. King Hubbert (Hubbert Curve)o C.GCampbell.

 

No sabemos cuanto petróleo queda en el planeta, y probablemente nunca se extraiga el último barril (por lo caro). Ese último barril tendrá un coste de extracción (coste marginal, como los economistas solemos llamar) exorbitante y probablemente nadie se moleste en hacerlo.

 

Por otro lado esa es una explicación parcial, la de la oferta. La demanda tiene su rol que jugar. Veamos en pocas líneas las posibles explicaciones a la subida y luego a la bajada.

El mundo consume aproximadamente unos 86 millones de barriles diarios. Siendo la media del precio el dato importante, para saber si la demanda sube o baja. En esta cantidad ha influido el precio pagado y las vicisitudes de la extracción; huracanes como recientemente el Gustav o Ike que afectaron al Golfo de México. Toda la producción de petróleo y gas de esta zona cerró por el temporal, además de los oleoductos, puertos y canales. También le afectan, huelgas, guerras, colusiones en los productores, transporte y refinado, amén de los impuestos. En la demanda influye el clima, que si un invierno es más frío la demanda aumenta y viceversa.

 

En el pasado cuando aparecían nuevos países productores (con mayor oferta) se reducía claramente el precio. Eso es lo que nos muestra el siguiente gráfico: un descenso histórico y real del precio del crudo. Igualmente, cuando se produce un acontecimiento político-militar (guerra del Golfo, invasión de Irak, etc…) se produce un aumento exponencial del precio del crudo. El cuadro es de British Petroleum y en él se puede ver (en una escala larga en el tiempo) como le afectan al precio, los acontecimientos mundiales.

 



Fuente: BP Statistical Review of World Energy, junio del 2007 (descargar informe completo)

 

El gráfico termina justo antes de la última escalada hasta los 147 y posterior caída. Una de las explicaciones de la bajada del precio actual es la caída de la demanda por la actual crisis económica internacional. Otra cosa es que eso lo vea reflejado el consumidor, dado que el precio sube más rápido cuando el petróleo sube, que baja cuando el crudo baja.

 

El precio de hoy lo determinan en gran parte las expectativas de futuro que manejan los especuladores. Con operaciones en los mercados que se han hecho muy sofisticadas en estos últimos años con todo tipo de nuevos derivados.

 

Por tanto un nuevo factor, la especulación con crédito fácil, es la que explica gran parte de lo vivido en los últimos meses (debo señalar que no veo mal “la especulación”, en su vertiente positiva, y que es inherente al mercado. Lo que sí veo mal es el crédito con apalancamiento sin regulación, que puede llegar a ser de 50 veces lo invertido por un solo agente). Esa capacidad de crédito explica en gran medida la subida y posterior bajada. Con la crisis y el racionamiento del crédito posterior, terminó abruptamente esa escalada de precios. Es un hecho, cuando se compra a crédito con un apalancamiento tan grande y en gran volumen, el mercado termina siendo alterado, por grande y profundo que este sea. Cuando entran los fondos globales con mucha liquidez en el mercado del petróleo, inevitablemente influyen, al menos de forma temporal, y lo alejan de los fundamentales de su precio.

 

El apalancamiento se debe regular ¡sí, regular!. El mercado en que vivimos no es libre (ni debe serlo) como el venerado profesor Fuentes Quintana solía decir -en su clase de Hacienda- vivimos en un sistema social de mercado, les guste o no a los ideólogos. Un mercado “libre” funciona dentro de unas reglas, está regulado o se autorregula, dado que si no se respetan las reglas del juego, el mercado deja de funcionar eficientemente.

 

Las expectativas futuras adquieren ahora un peso enorme. Esto y las herramientas de apalancamiento antes comentadas, provocan un aumento de la volatilidad de los precios y también de la velocidad a la que se negocian en los mercados (veinticuatro horas al día y siete días a la semana).

 

Existen tres factores (detallados más adelante) en el apalancamiento de las operaciones de compraventa de los contratos de futuros, que añaden volatilidad al precio (Según Robert Pirog es algo que se da de forma normal en los puntos de inflexión, o sea cuando cambia un mercado de alcista a bajista o viceversa. En “World oil and its effect in oil price” CRS Report for Congress (09/06/2005)). El bien en cuestión se convierte en una “commodity”ficha de intercambio, que sustituye a otras herramientas financieras, como le pasa en parte al oro. Y se ve afectado por las divisas, cuando se convierte en un bien comerciado internacionalmente.

 

En los últimos años el petróleo, al aumentar el volumen negociado, se hace más atractivo para los especuladores ya que da liquidez inmediata. Las operaciones en futuros y la acumulación de inventarios determinan los precios del petróleo a corto plazo. US Commodity Futures Trading Commission afirma que, el 71% del mercado del petróleo está controlado por especuladores. Estos especuladores intentarán adelantarse a los cambios en la demanda, sobre todo por el incipiente crecimiento de los países menos desarrollados, como China e India.

Las expectativas funcionan en la oferta y la demanda, y a veces se refuerzan en la tendencia, o lo contrario, se compensan.

¿Cómo afecta el dólar en el precio del petróleo?, primero por el lado de la oferta implica que el país productor recibe dólares por sus barriles, con los que importa muchos de sus productos. Si la cotización del dólar baja, en términos relativos el poder de compra de sus barriles, es menor en sus importaciones “no-dólar”, es por eso que a los productores les interesa que el dólar suba, si los socios comerciales de sus importaciones están en el área que no es el dólar.

Desde julio de 2007 hasta julio de 2008, el precio del petróleo prácticamente se había duplicado, desde 70 dólares en julio de este año a 140 en julio, frente a un aumento de la demanda del 1,5%.

Evidentemente un factor que explica esa subida es la especulación con el precio, que cambió con la regulación impuesta por la SEC americana (Órgano regulador americano, de los mercados financieros). Tras el 15/7 impidió a los especuladores vender acciones a plazo sin disponer de ellas. En palabras de Fernando López D’Alesandro (En “Vaivenes del petróleo” Publicado en el Suplemento Energía Nº 78 de La Diaria, Montevideo 26 de septiembre de 2008): “Las ventas masivas en el NYMEX (New York Mercantile Exchange) tanto en futuros de combustibles como de petróleo, llevó a la baja las finanzas especulativas lo que agregado a las carencias de crédito, producto directo de las crisis subprime, ralentizó también, la especulación. Masters Capital Management, uno de los principales fondos de inversión, divulgó un informe hace poco en el que asegura que especuladores han retirado de los mercados de futuros de petróleo 39.000 millones de dólares durante los dos últimos meses”.

Esto se vio reflejado especialmente en las acciones de bancos (que llevan bajando dos años), así ya no se podían mantener “posiciones cortas” en estas acciones. Como muchos de esos especuladores se vieron obligados a comprar, para no incumplir la regulación salieron del mercado en el que estaban, el del petróleo (posiciones largas), que se vio reflejado en la caída del volumen de contratos de futuros de petróleo al nivel más bajo del último año y medio.

Se debe mencionar a la OPEP en el contexto de subida y bajada brusca del precio. Si es cierto, que están por la estabilidad del precio, se debe concluir que ese conjunto de países fue incapaz de frenar la escalada de precios. Tampoco ahora tienen mucha influencia para bajar la producción significativamente con el fin de aumentar el precio. En el pasado cuando la OPEP controlaba más del 75% de extracción del crudo tenía cierto poder de mercado, ahora con menos del 40% su papel se ha empequeñecido, como se puede ver en el siguiente gráfico.


Fuente: Makhnovitch, http://www.terredebrut.org

En cuanto al factor “stock” o inventarios de petróleo, esta es una variable en la que influyen los países demandantes netos como son los EE.UU. con sus llamadas reservas estratégicas, y los oferentes que pretenden controlar el precio. Es una información confidencial en cada momento, y el aumento o disminución de las reservas, se ven reflejadas en las expectativas a corto del precio. En el último informe del “Crude Oil Inventories” nos da una acumulación de la materia prima superior a la media del año. Por el lado de la oferta hay que nombrar que sólo 13 países del mundo controlan el 85% de las reservas totales conocidas.

Por otro lado, siempre se habla del precio en términos nominales, y no reales como se debería comparar para ser serios y ver su impacto, que por cierto está completamente distorsionado por los impuestos.

Las justificaciones parciales del precio sólo sirven “a toro pasado”, un ejemplo de ello es la demanda de petróleo de China (como justificación de una subida tan espectacular). Como se ha visto, China no está inmune a la crisis global que vivimos, el petróleo depende de la demanda mundial y esta por diversificada que esté, sigue un patrón, no hay viajeros “por libre”, al final todo depende de todo.

La crisis económica en los Estados Unidos y Europa es obviamente un factor que ralentizó los precios. Entre ambos consumen el 35% del petróleo mundial y la crisis financiera, con sus efectos sociales, reduce la demanda. ¿Es posible afirmar que eso determinará el futuro?, no, si existen consumidores sustitutos. Brasil, Rusia, India y China seguirán creciendo en sus PIBs respectivos a diferentes ritmos. Por poner un ejemplo, si crecen a un ritmo de un 5% de media, durante los próximos 14 años, duplicarían su PIB y crecería con toda probabilidad, su demanda de crudo. Eso implicaría que el precio del petróleo no lo condicionarían más las demandas de los Estados Unidas y la Unión Europea.

Por el lado de la oferta los productores se enfrenan a un problema distinto con cada subida o bajada del precio. Según el Deutsche Bank, Irán y Venezuela necesitan un precio del petróleo de más de 95 dólares el barril para equilibrar sus inversiones, mientras que Rusia requiere un precio de 75 dólares. Estas cifras chocan con países productores donde resulta mucho más barato la extracción de crudo, como Arabia Saudí o Libia, cuya rentabilidad se alcanza con un petróleo a 50 dólares el barril.

Por otro lado la inversión en instalaciones para extraer el crudo en aguas profundas que exigen unas técnicas de extracción muy costosas y que, a veces, sólo resultan rentables con una cotización del barril por encima de los 100 dólares, según calculan diversos analistas. En el caso de otros proyectos de alto coste, como los yacimientos Kashagan en Kazajstán, Sakhalin II de Rusia y las arenas de petróleo de Canadá y Venezuela, a los actuales precios, los dejan en entredicho.

Finalmente quiero expresar mi deseo de aprender de lo vivido desde Julio, el mercado del petróleo ha tenido un nuevo elemento, que explica su efervescencia irracional pasada. La especulación con fuerte crédito apalancado. Ese no es el final de la historia, siempre se imponen las razones fundamentales de oferta y demanda reales, a las especulaciones financieras puntuales, pero se debe tener en cuenta que se necesitan regulación en un mercado para que este funcione bien.

Con certeza, no sé lo que va pasar con el precio del petróleo en el futuro. Con la crisis parece que tendremos una época de precios contenidos. Eso sí, con una recuperación de la economía futura, y con China como ya segundo importador de crudo hoy, el precio es muy probable que vuelva a subir, pero es deseable que no exista la exuberancia irracional de Julio. Los precios deben darnos información y una ordenada solución a las tensiones de la oferta y la demanda reales. Los reguladores deben aprender la lección de una subida y bajada tan rápida, causada con un crédito fácil en el apalancamiento de los especuladores. Si no se aprende la lección, los despropósitos los pagaremos los consumidores finales.

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